David Copperfield
David Copperfield HabrÃa dado cualquier cosa por que me enviaran al internado más severo que haya existido jamás; por que me enseñaran algo, de cualquier manera, en cualquier lugar. Pero perdà toda esperanza. Ellos no me querÃan; y me trataban con resentimiento y con dureza. Creo que el señor Murdstone tenÃa dificultades económicas; pero eso era lo de menos. Lo cierto es que no podÃa soportar mi presencia; es posible que, al mantenerme alejado, sólo pretendiese que yo olvidara que tenÃa derecho a esperar algo de él. Y lo consiguió.
No puedo decir que me maltratasen; no me pegaban ni me obligaban a pasar hambre. Pero me mortificaban sin descanso, de manera frÃa y sistemática. Me vi cruelmente abandonado dÃa tras dÃa, semana tras semana, mes tras mes. A menudo pienso qué habrÃan hecho si yo hubiera caÃdo enfermo, ¿me habrÃan dejado languidecer solo en mi dormitorio o habrÃa ido alguien a cuidarme?