David Copperfield
David Copperfield –Si los acreedores del señor Micawber no le conceden más tiempo –prosiguió su esposa– tendrán que afrontar las consecuencias; y cuanto antes termine todo, tanto mejor. No se puede sacar sangre de una piedra; y tampoco se puede sacar nada a cuenta del señor Micawber en estos momentos (por no hablar de los costes legales).
Nunca he podido comprender si fue mi precoz independencia lo que indujo a la señora Micawber a olvidar mi edad, o si aquel asunto la atormentaba de tal modo que habrÃa sido capaz de hablar de él incluso a los gemelos, de no haber tenido otro interlocutor; en cualquier caso, ésa fue su pauta de comportamiento durante el tiempo en que la traté.