David Copperfield
David Copperfield Hubo algo de bohemio y de muy agradable en nuestro almuerzo. Devolví al capitán Hopkins su cuchillo y su tenedor a primera hora de la tarde, y regresé a casa para consolar a la señora Micawber con el relato de mi visita. Se desmayó al verme entrar, pero luego preparó una pequeña jarra de ponche con huevo para animarnos mientras hablábamos.