David Copperfield
David Copperfield –A tu padrastro –aclaró–. Le he enviado una carta que tendrá que molestarse en atender, si no quiere pelearse conmigo. ¡De eso puede estar seguro!
–¿Sabe él dónde me encuentro, tÃa? –pregunté, alarmado.
–Se lo he comunicado –asintió la señorita Betsey.
–¿Y me obligará a volver con él? –titubeé.
–TodavÃa no lo sé –respondió ella–. Ya veremos.
–¡Dios mÃo! –exclamé–. No sé qué será de mà si tengo que volver con el señor Murdstone.
–De momento, no puedo decirte nada –aseguró mi tÃa, moviendo la cabeza–. Ignoro lo que va a ocurrir. Ya veremos.