David Copperfield
David Copperfield –SÃ, señor –respondió el camarero, como si quisiera pedir disculpas–. El señor Copperfield se encuentra actualmente en la cuarenta y cuatro.
–¿Y qué diablos pretende usted poniendo al señor Copperfield en ese pequeño desván encima de unas caballerizas?
–Verá, señor –repuso el camarero, excusándose–, como el señor Copperfield no se mostró demasiado exigente… Pero podemos cambiarle a la setenta y dos, si lo prefieren. Es la habitación contigua a la suya.
–Claro que lo preferimos –afirmó Steerforth–. Y háganlo inmediatamente.