David Copperfield
David Copperfield La señorita Dartle exponÃa sus ideas y rectificaba las afirmaciones de los demás a base de insinuaciones; y he de reconocer que algunas veces, incluso cuando contradecÃa a Steerforth, lo hacÃa con gran habilidad. Fui testigo de un buen ejemplo antes de que terminara la cena. Al preguntarme la señora Steerforth por mi viaje a Suffolk, se me ocurrió decir cuánto me gustarÃa que Steerforth me acompañara; expliqué entonces a mi amigo que me disponÃa a visitar a mi vieja niñera y a la familia del señor Peggotty, y le recordé que éste era el pescador que habÃa conocido en Salem House.
–¿Aquel patán? ¿No iba acompañado de su hijo? –inquirió Steerforth.
–Se trataba de su sobrino –repuse–; aunque lo adoptó y es como si fuera su hijo. También adoptó a una pequeña sobrina muy hermosa. En una palabra, su casa, mejor dicho, su barca, pues vive en una embarcación varada en la arena, está llena de gente con la que siempre se ha mostrado amable y generoso. Te encantarÃa conocer a su familia.
–¿De veras? –dijo Steeforth–. Es posible que tengas razón. Déjame pensarlo. Además del placer de viajar contigo, Daisy, creo que merecerá la pena conocer a esa clase de gente y convivir con ellos.