David Copperfield

David Copperfield

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

–Si ésta no es la noche más hermosa de mi vida –afirmó el señor Peggotty, sentándose entre nosotros delante del fuego–, es que soy un crustáceo… y además cocido… Es lo único que puedo decir. Esta pequeña Emily, señor –comentó en voz baja a Steerforth–, la que acaba usted de ver roja como la grana…

Steerforth se limitó a asentir con la cabeza; pero parecía tan interesado y tan complacido con las confidencias del señor Peggotty, que éste último le contestó como si hubiera hablado.

–Sí –continuó nuestro anfitrión–. Así es ella. Gracias, señor.

Ham me miró varias veces, asintiendo con la cabeza, como si quisiera confirmar las palabras de su tío.

–Esta pequeña Emily nuestra –prosiguió el señor Peggotty– ha sido en esta casa… soy un hombre ignorante, pero ésta es mi opinión… lo que sólo una criaturita de ojos brillantes puede ser en una casa. No es hija mía, yo nunca tuve hijos; pero no podría quererla más. ¿Comprende lo que le digo? ¡No podría!

–Le entiendo muy bien –respondió Steerforth.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker