David Copperfield

David Copperfield

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

–No creo que nada más pueda asustarte –exclamé.

–Es posible; y, sin embargo, hay tantas cosas de las que debería tener miedo –respondió–. ¡Bueno! ¡Ya está! No volveré a dejar que me domine la melancolía, David. Pero te repito, querido muchacho, que más me valdría (y no sólo a mí sino también a los demás) haber tenido un padre firme y juicioso.

Su rostro era siempre muy expresivo, pero jamás había reflejado tanta gravedad y tanta tristeza como cuando pronunció esas palabras con la vista clavada en el fuego.

–No hablemos más –repuso Steerforth, haciendo ademán de lanzar algo al aire–. Como decía Macbeth: «Bien; así… Se fue… Vuelvo a ser un hombre».[35] Y ahora, ¡vamos a cenar! Espero no haberme convertido (también como Macbeth) en un aguafiestas, Daisy.

–Pero ¿dónde están todos? –pregunté.

–¡Sabe Dios! –repuso Steerforth–. Después de ir a buscarte al trasbordador, vine hasta aquí y encontré la casa vacía. De ahí que estuviera sumido en mis meditaciones cuando llegaste.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker