David Copperfield

David Copperfield

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

–Trot, hijo mío, si tengo algún propósito en la vida es convertirte en un hombre bueno, sensato y feliz. He puesto todo mi empeño en eso… y el señor Dick, también. Me gustaría que algunas personas que conozco escucharan los comentarios del señor Dick al respecto. Su sagacidad es extraordinaria. ¡Pero soy la única que conozco hasta dónde llega su inteligencia!

Se detuvo un momento para coger mi mano entre las suyas y siguió diciendo:

–Es inútil recordar el pasado, Trot, si no ejerce alguna influencia sobre el presente. Tal vez tendría que haberme llevado mejor con tu pobre padre. Tal vez tendría que haberme llevado mejor con tu madre, aquella infortunada niña, incluso después de la decepción que me causó tu hermana Betsey Trotwood. Es posible que lo creyera así cuando llegaste a mi casa, pobre y pequeño fugitivo, cubierto de polvo y extenuado por el viaje. Desde entonces hasta ahora, Trot, has sido siempre un orgullo y una alegría para mí. Nadie tiene derecho a mi fortuna; al menos… –al llegar aquí, con gran sorpresa mía, vaciló y pareció confusa–. No, nadie tiene derecho a mi fortuna, excepto tú, mi hijo adoptivo. Sólo te pido que seas cariñoso conmigo en mi vejez, y que soportes mis manías y mis caprichos; de ese modo, harás más por una anciana cuya juventud no fue todo lo feliz y armoniosa que hubiera debido ser, de lo que jamás ella habrá hecho por ti.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker