David Copperfield
David Copperfield Después de dos días y dos noches, tuve la impresión de llevar viviendo allí un año; pero no había envejecido nada y mi juventud me seguía torturando.
Al tercer día, como Steerforth continuaba sin aparecer (lo que me indujo a pensar que estaría enfermo), decidí salir temprano de los Commons y dirigirme a Highgate. La señora Steerforth se alegró mucho de verme; me dijo que su hijo se había marchado con uno de sus amigos de Oxford, a fin de visitar a un compañero que vivía cerca de St Albans, pero que esperaba su regreso al día siguiente. Me había encariñado tanto con Steerforth que sentí celos.