David Copperfield

David Copperfield

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Le enseñé lleno de orgullo mi nueva residencia, sin olvidar la despensa, y él se deshizo en elogios.

–Te diré una cosa, muchacho –añadió–, me alojaré aquí siempre que venga a la ciudad, a no ser que me pongas de patitas en la calle.

Me alegró sobremanera oír aquello. Le dije que, si esperaba que le echase, tendría que aguardar hasta el día del juicio final.

–¡Y ahora desayunarás conmigo! –declaré, con la mano en el cordón de la campanilla–. La señora Crupp te preparará café y yo haré un poco de tocino en este horno holandés.[46]

–¡No, no! –replicó Steerforth–. ¡No llames! Me es imposible quedarme. Tengo que desayunar con uno de mis dos amigos, que se aloja en el Piazza Hotel, en Covent Garden.

–Pero volverás a cenar conmigo, ¿no? –pregunté.

–Te juro que no puedo, Daisy. No hay nada que desee más, pero tengo que cenar con mis compañeros. Mañana por la mañana nos vamos los tres de Londres.

–Entonces tráelos contigo –sugerí–. ¿Crees que aceptarían?

–Estoy seguro de que no se harían de rogar –exclamó Steerforth–; pero te molestaríamos. Será mejor que vengas a cenar con nosotros en cualquier otro lugar.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker