David Copperfield

David Copperfield

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

–Ya conozco al señor Copperfield –exclamó una voz que yo recordaba muy bien, mientras me inclinaba y trataba de balbucir algo.

La que hablaba no era Dora. No; era su dama de compañía: ¡la señorita Murdstone!

No creo que me sorprendiera mucho. Según mi leal saber y entender, había perdido la capacidad de asombro. En el mundo material, lo único que podía maravillarme era Dora Spenlow.

–¿Cómo está, señorita Murdstone? –inquirí–. Espero que se encuentre bien.

–Así es –contestó.

–¿Y cómo está el señor Murdstone? –añadí.

–Mi hermano goza de buena salud, gracias.

El señor Spenlow pareció extrañarse de que nos hubiéramos visto antes.

–Me alegra comprobar, señor Copperfield –dijo–, que usted y la señorita Murdstone sean amigos.

–El señor Copperfield y yo –puntualizó la señorita Murdstone, con su acostumbrada calma y severidad– somos parientes. Pero apenas nos hemos visto antes; sólo cuando él era niño. Las circunstancias nos han separado desde entonces. Ni siquiera lo habría reconocido.

Respondí que yo la habría reconocido en cualquier parte. Y no mentía.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker