David Copperfield

David Copperfield

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Compré una mesita con ruedas de segunda mano para mi pequeño festejo, pues no quería contar con la ayuda del joven desenvuelto; sentía cierta prevención contra él desde que me lo encontré en el Strand, un domingo por la mañana, ataviado con un chaleco extraordinariamente parecido a uno de los míos y que no había vuelto a ver desde la cena anterior. Sí contraté de nuevo a la muchacha; pero con la condición de que se limitara a subir las fuentes de la comida y luego se retirara al descansillo, al otro lado de la puerta, donde su costumbre de sorber por las narices no llegaría a oídos de los invitados, y donde resultaría físicamente imposible que pisoteara los platos.

Habiendo reunido los ingredientes necesarios para el ponche que prepararía el señor Micawber; habiendo dejado sobre mi tocador un frasco de agua de lavanda, dos velas, un paquete de alfileres variados y un acerico, para el aseo de la señora Micawber; habiendo, asimismo, ordenado que encendieran el fuego en mi habitación para comodidad de la señora Micawber; y habiendo puesto el mantel con mis propias manos, esperé tranquilo el resultado.




👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker