David Copperfield
David Copperfield –¡Mira! ¡Ha venido el señorito Davy! –señaló Peggotty, cuando le vio abrir los ojos.
Cuando estaba a punto de preguntarle si me reconocÃa, él intentó extender el brazo y me dijo, claramente, con una amable sonrisa:
–¡Barkis está disponible!
Y al bajar las aguas, se fue con la marea.