David Copperfield

David Copperfield

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Le dirigí un saludo muy distante, y Peggotty apenas dio señales de reconocerlo. Al principio, pareció desconcertado al vernos juntos; pero no tardó en tomar una decisión y se acercó a mí.

–Espero que se encuentre bien –exclamó.

–No creo que eso pueda interesarle –respondí–. Pero así es, ya que desea saberlo.

Los dos nos miramos y el señor Murdstone se volvió hacia Peggotty.

–Y usted –prosiguió–. Lamento enterarme de la muerte de su marido.

–No es la primera vez que sufro una pérdida así, señor Murdstone –afirmó Peggotty, temblando de la cabeza a los pies–. Me consuela pensar que esta vez no hay nadie a quien reprochárselo… nadie que deba responder de ello.

–¡Pues es un gran consuelo! –repuso él–. ¿De modo que ha cumplido usted con su deber?

–No he quitado poco a poco la vida a nadie –manifestó Peggotty–. ¡Gracias a Dios! No, señor Murdstone, no he atemorizado ni inquietado a una dulce criatura hasta llevarla prematuramente a la tumba.

Durante unos instantes, el señor Murdstone fijó en ella una mirada sombría, en la que creí advertir cierto remordimiento; después se volvió hacia mí y exclamó, con los ojos clavados en mis pies y no en mi rostro:


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker