Historia de dos ciudades

Historia de dos ciudades

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Tenéis derecho a eso y a mucho más.

—¿Creéis que os tengo cariño?

—En verdad, caballero —respondió Darnay, desconcertado—, que nunca he pensado en semejante cosa.

—Pensadlo, pues, ahora.

—Os habéis portado conmigo como un amigo verdadero y, sin embargo, no creo que me tengáis cariño.

—Ni yo tampoco —dijo el abogado—; vuestra contestación me da una idea muy favorable de vuestro talento.

—No obstante —continuó Darnay levantándose—, supongo que no hay en vuestros sentimientos nada que pueda impedirme pagar la cena, y espero que nos separemos sin reñir.

—También yo lo espero —respondió Carton—. ¿Tratáis acaso de pagar por los dos?

—Si me lo permitís… así lo haré con gusto —repuso Darnay.

—En tal caso —dijo el abogado al mozo—, trae otra botella de oporto y acuérdate de despertarme a las diez.

Charles Darnay se levantó después de pagar la cuenta, y dio las buenas noches al señor Carton, el cual, levantándose también, le dijo con tono provocador:

—Dos palabras nada más, señor Darnay, antes de separarnos: ¿creéis que estoy embriagado?

—Creo que habéis bebido.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker