Historia de dos ciudades

Historia de dos ciudades

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Sydney Carton, el hombre perezoso por excelencia, el que menos prometía en el foro, era el aliado, el amigo inseparable del señor Stryver, y con lo que bebían juntos desde el día de San Hilario hasta el día de San Miguel se habría podido poner a flote un navío de tres puentes. El distinguido abogado no trabajaba nunca sin que estuviese presente su amigo Carton con las manos en los bolsillos y los ojos fijos en el suelo o en el techo. Recorrían los dos los mismos «circuitos[16]», se entregaban en provincias a las mismas orgías que en Londres, y las prolongaban tanto que muchos decían haber visto entrar en su casa a Carton al amanecer con paso furtivo y vacilante como un gato que vuelve de sus galantes aventuras. En una palabra, empezaba a cundir el rumor, entre los que se interesaban en el asunto, de que si Carton no era un león, podía considerársele cuando menos un chacal[17] al lado del señor Stryver.

—¡Las diez! —gritó el mozo de la fonda al que Carton había encargado que le despertara.

—¿Qué quieres? —preguntó el abogado, entreabriendo los ojos.

—Vengo a deciros que son las diez.

—¿Las diez de la noche?

—Sí, señor. Me habíais encargado que os despertara.

—¡Muy bien! ¡Muy bien! Me acuerdo.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker