Historia de dos ciudades
Historia de dos ciudades Todas las cabezas se adelantaron para ver lo que arrojaba al criado; era una moneda de oro.
鈥斅st谩 muerto! 鈥攔epiti贸 el padre del ni帽o en un tono desgarrador.
Un hombre robusto acudi贸 al lugar de los hechos con paso r谩pido; la multitud se apart贸 para dejarle pasar, y el hombre se acerc贸 al pobre padre, que se arroj贸 en sus brazos sollozando y se帽al谩ndole con la mano la fuente donde algunas mujeres, inclinadas sobre el bulto inm贸vil, se mov铆an con cuidado en torno a 茅l.
鈥擫o s茅 todo 鈥攄ijo el reci茅n llegado鈥, lo s茅 todo. 脕nimo, pobre Gaspar, consu茅late; vale m谩s que tu hijo haya muerto sin padecer. 驴Crees que habr铆a pasado una sola hora de su vida sin sufrir dolorosos tormentos?
鈥擵eo que eres fil贸sofo, buen hombre 鈥攄ijo el se帽or marqu茅s sonriendo鈥. 驴C贸mo te llamas?
鈥擠efarge.
鈥斅縌u茅 oficio tienes?
鈥擲oy tabernero, se帽or marqu茅s.
鈥擳oma, tabernero fil贸sofo 鈥攄ijo el noble, arrojando otra moneda de oro鈥. 驴Est谩n bien los caballos?