Historia de dos ciudades
Historia de dos ciudades —No os entiendo —dijo el tÃo—. ¿Será una indiscreción pediros que expliquéis esas palabras?
—Quiero decir que, si no estuvierais tan mal visto en la corte y no hubieseis abusado tanto de ella, una orden secreta vuestra me habrÃa enviado a una fortaleza cualquiera por un tiempo indeterminado.
—Es posible —dijo el marqués con la mayor calma—; habrÃa llegado a ese extremo para salvar el honor de la familia. Dispensadme si os hablo con tanta franqueza.
—Es para mà una dicha que la recepción de anteayer haya sido como siempre un bochorno para vos —dijo el joven.