Historia de dos ciudades

Historia de dos ciudades

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

No pudo continuar. Al resplandor de la luna se arrojó en brazos del doctor y ocultó el rostro en su pecho; al resplandor de la luna que es, como la luz del sol y como la vida humana, esa otra luz tan triste al nacer como al extinguirse.

—Dime, padre querido, que estás completamente seguro de que no se interpondrá entre nosotros ninguno de mis nuevos afectos, ninguno de mis nuevos deberes. Yo estoy muy segura; pero tú ¿lo sientes en el fondo del corazón?

—Sí, ángel de bondad —le respondió su padre—, sí; estoy seguro. Aún más —prosiguió abrazándola—, tu boda ilumina mi porvenir.

—¡Ojalá no me engañases!

—No lo dudes, hija mía, no lo dudes. Reflexiona un momento, y verás que es muy sencillo, muy natural. Eres muy joven y me quieres demasiado para comprenderlo, pero no sabes cuánto terror sentía al pensar que tu existencia podía agostarse por mi culpa y verse arrastrada fuera del orden natural de las cosas. Tu abnegación te impedirá siempre llegar a saber hasta qué punto me atormentaba ese recelo; pero dime, hija mía, ¿sería completa mi ventura si no lo fuera la tuya?

—De no haber conocido nunca a Charles, habría sido completamente feliz contigo.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker