Historia de dos ciudades
Historia de dos ciudades —En su nombre —dijo— podéis hacer lo que os parezca; consiento. Pero pido que no se le quite ese objeto mientras vuestro amigo esté presente. Aprovechad para tomar esa medida un momento en que no esté en Londres, y haced que una ausencia de algunos dÃas le prepare para la pérdida de su compañero.
El señor Lorry se apresuró a acceder a lo que se le pedÃa; después cortó la conversación y propuso al doctor ir a pasar algunos dÃas en el campo.
Los tres dÃas siguientes transcurrieron sin novedad, y el doctor Manette, completamente restablecido, se disponÃa a partir para reunirse con los recién casados. Como se le habÃa dicho la estratagema de la que se habÃan valido para ocultar a su hija su estado, la repitió al anunciar su partida y Lucie no tuvo la menor sospecha de lo que habÃa sucedido.