Historia de dos ciudades

Historia de dos ciudades

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Un profundo silencio siguió al tumulto. Defarge y su mujer se miraron. La Venganza bajó la mirada, y se oyó el sordo redoble de un tambor debajo de la mesa.

—Patriotas —dijo el tabernero con voz firme—, ¿estáis preparados para seguirme?

Madame Defarge se puso el cuchillo en el cinturón, resonó el tambor. La Venganza, agitando los brazos sobre la cabeza como las cuarenta Furias a la vez, empezó a llamar a gritos de puerta en puerta enardeciendo a las mujeres.

Los hombres, con terrible cólera, se asomaron a las ventanas, cogieron las armas y salieron rápidamente a la calle. Las mujeres, con una pinta que habría helado de espanto a los más osados, dejaron las ocupaciones a las que las sujetaba la pobreza (sus hijos, sus padres y sus enfermos que yacían desnudos y hambrientos en duros jergones) y corrieron con los cabellos despeinados, embriagándose de odio, aullando como salvajes y aumentando con furia su delirio: «¡El odioso Foulon está preso, hermana! ¡El infame, el perro, el hijo del diablo está preso, madre!».

Y corrían desgarrándose el pecho y mesándose los cabellos.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker