Historia de dos ciudades

Historia de dos ciudades

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

El doctor se interrumpió, porque llegó a sus oídos y a los de su hija un rumor fúnebre que reconocieron. Tres carros mortuorios pasaban a corta distancia cargados de víctimas.

—Tengo que ver a Lorry ahora mismo —continuó el doctor, tomando un camino diferente.

Constantemente fiel a sus deberes, el anciano estaba en su puesto que nunca abandonaba. Expuestos él y sus libros a continuas pesquisas con motivo de un sinfín de tierras que habían pasado a ser bienes nacionales, salvaba todo lo que podía en beneficio de sus antiguos propietarios, y es indudable que ningún otro hombre habría defendido así, sin tregua ni descanso, los intereses importantes que custodiaba Tellsone, ni lo habría hecho con menos ostentación y menos palabras.

El tinte rojizo que coloreaba las nubes y la niebla que se alzaba del Sena indicaban el término del día, y era casi anochecido cuando el doctor y su hija llegaron al magnífico palacio. En el aristocrático edificio, a la vez profanado y desierto, se veían también estas palabras escritas sobre el montón de inmundicias y ceniza esparcidas por el patio: «Propiedad Nacional. República Francesa, Una e Indivisible. Libertad, Igualdad, Fraternidad, o Muerte».


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker