Historia de dos ciudades
Historia de dos ciudades —Una palabra tan solo —repuso el doctor con voz suplicante—: ¿quién lo denuncia?
—Va contra la regla, pero pregúntaselo al patriota del barrio.
El doctor Manette miró al vecino del arrabal de Saint Antoine, que se frotó el dorso del pie derecho con el pie izquierdo, se estiró la barba, y dijo por fin:
—Es verdad que va contra la regla, pero te lo diré. Lo han denunciado… —Se interrumpió y tras una pausa continuó con tono más grave—: En primer lugar el ciudadano y la ciudadana Defarge, y en segundo lugar… otra persona.
—¿Quién es?
—¿Tú lo preguntas, ciudadano?
—SÃ.
—Pues bien —respondió el vecino de Saint Antoine con una mirada extraña—, mañana lo sabrás, pero hasta entonces seré mudo.