Historia de dos ciudades

Historia de dos ciudades

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Entonces, con permiso de ese hombre que lo ayudó —continuó el aldeano—, su hermano raptó a mi hermana sin hacer caso de sus lamentos. Quería divertirse con ella algunos días. Pasó por mi lado cuando yo me encontraba en el camino, y cuando anuncié esta noticia en casa estalló el corazón de mi padre. Nadie sabrá jamás sus sinsabores. Conduje a mi hermana menor, porque tenía otra, a un sitio donde este hombre no pudiera descubrirla y donde al menos no sería su amo, y corriendo después en persecución de su hermano, entré en esta casa. El rústico, el perro, tenía un arma. ¿Dónde estará mi pobre hermana?, me decía. Y me acerqué a una ventana y la llamé. Mi hermana me oyó y vino. Entonces vino también él, y me arrojó el bolsillo, que no recogí. Al ver que lo despreciaba, cogió un látigo; pero, aunque yo solo era un campesino, lo obligué a sacar la espada. Que la rompa en tantos pedazos como quiera porque está teñida de mi miserable sangre, pero eso no le hará olvidar que tuvo que desplegar toda su destreza para defender su vida.

Yo acababa de ver los pedazos de una espada que habían arrojado en el heno y un sable viejo que había pertenecido a algún soldado.

—Levantadme, doctor, levantadme; ¿dónde está?

—Acaba de salir —respondí, suponiendo que hablaba del raptor.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker