Historia de dos ciudades

Historia de dos ciudades

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¡Los postillones nos engañan, nos llevan al mismo camino donde estábamos hace dos horas! ¿No hemos visto esas ruinas y esas dos o tres cabañas? ¡No!… Gracias a Dios, era yo la que me equivocaba. ¡Una aldea! Mirad si nos persiguen.

—¡Silencio!… Llegamos a la parada.

Los cuatro caballos son guiados con una lentitud desconsoladora, y el coche está inmóvil delante de la puerta del mesón, de donde no parece que vaya a alejarse.

Llegan por fin, uno tras otro, los cuatro caballos de relevo, seguidos de sus postillones, que arreglan sus látigos con la mayor cachaza. Los que los reemplazan cuentan el dinero sin darse prisa, se equivocan en la suma, vuelven a empezar sus cálculos y vuelven a equivocarse. El corazón de los pobres viajeros, lleno de temor, late mientras tanto más rápido que el galope del caballo más veloz.

Ya han montado por fin los postillones; el coche cruza la aldea, sube la ladera del monte con lentitud, la baja al paso y se interna en una hondonada donde se arrastra con trabajo.

Se oyen entonces gritos, los postillones hablan con animación, gesticulan con fuerza y paran los caballos.

—¡Señor… nos persiguen!

—¡Alto… alto el coche! Tenemos que hablaros.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker