Historia de dos ciudades
Historia de dos ciudades —¿Qué queréis? —pregunta el señor Lorry, asomándose a la portezuela.
—¿Cuántos han dicho que habÃa?
—No os entiendo.
—¿Cuántos guillotinados hay hoy?
—Cincuenta y dos.
—¡Estaba seguro! Los otros apostaban a que eran cuarenta y dos. Diez cabezas más, esto ya vale la pena. La guillotina se luce. Bien, gracias.
Llega la noche. El viajero que dormÃa desde ParÃs se agita, se despierta y pronuncia estas palabras jadeando, creyéndose aún en la cárcel:
—Carton, ¿qué tenéis en la mano? ¿Es un arma?
—¡Apiadaos de nosotros, Señor! Va a descubrirse… Mirad si vienen.
El viento y las nubes corren tras ellos, la luna toma parte en la fuga y las tinieblas los siguen y los envuelven. Pero el camino está desierto, y nadie intenta perseguirlos.