La Casa lugubre
La Casa lugubre —Porque no es costumbre en Inglaterra conceder tÃtulos a los hombres que se distinguen por sus servicios civiles, cualesquiera que sean los méritos y la abnegación que hayan desplegado, exceptuando, sin embargo, el caso de que hayan tenido el mérito de hacerse con una fortuna considerable.
—Pero, Dios mÃo —dijo la señorita Flite—, ¿cómo puede usted decir tal cosa, Fitz-Jarndyce? ¿No sabe usted, por el contrario, que las mayores glorias de Inglaterra en las ciencias, en la literatura, en la poesÃa y en las artes, o que se hayan creado un nombre con su talento, son elevados inmediatamente a la nobleza? Mire en torno suyo, querida, y lo verá. Tiene que haberse trastornado su razón si no me reconoce que los tÃtulos se conservan en Inglaterra para honrar tan altos méritos.
Estaba convencida de lo que decÃa y, en ciertos momentos como el de entonces, era evidente que estaba completamente loca.