La Casa lugubre

La Casa lugubre

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—No me sorprende lo que me dice usted, señor Tulkinghorn.

—Pues no tengo más que añadir, lady Dedlock —dice el señor Tulkinghorn con una inclinación de cabeza.

Cuando va a salir de la habitación lo detiene al preguntar:

—¿Es este el aviso que había de recibir? Deseo que nos entendamos bien.

—No es precisamente el aviso convenido, pues esto supondría que el acuerdo se había cumplido, pero virtualmente es lo mismo. La única diferencia está en los nombres: pura distinción jurídica.

—¿Cabe esperar otro aviso?

—No, milady.

—¿Hablará esta misma noche con sir Leicester?

—La pregunta es muy directa —contesta, sonriendo, el señor Tulkinghorn—. Esta noche, no.

—¿Mañana?

—Milady, prefiero no contestar categóricamente a esta pregunta. No daría usted crédito a mis palabras si le dijese que no sé aún cuándo hablaré con sir Leicester, y por lo tanto de nada serviría decírselo. Quizá sea mañana, quizá otro día. Pero debe usted estar preparada para todo. Tengo el honor de desearle muy buenas noches.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker