La Casa lugubre
La Casa lugubre —Se cometió finalmente el asesinato cuyos pormenores conoce usted, sir Leicester Dedlock. Ahora le ruego que me preste su máxima atención un minuto o dos. Me enviaron a buscar y se me confió el encargo de descubrir al asesino. Examiné el lugar, el cuerpo y todos los documentos. Supe, por un pasante que habitaba en la casa, que George habÃa tenido frecuentes altercados con el señor Tulkinghorn y habÃa llegado a amenazarlo; por otra parte, en el momento del asesinato, se encontraba cerca de aquel lugar, y aun cuando yo tenÃa la Ãntima convicción de que él no era el culpable, pesaban contra él tan fuertes indicios que me obligaron a detenerlo. Pero ¡atención!
Cuando el señor Bucket se inclina hacia adelante algo alterado (para ser él) y empieza lo que va a decir con un golpe fantasmal de su Ãndice en el aire, mademoiselle Hortense clava en él sus negros ojos frunciendo sombrÃamente el ceño, y aprieta los labios secos con fuerza y firmeza.