La Casa lugubre

La Casa lugubre

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Se lo agradecí y le dije que así lo esperaba.

—Ha tenido motivos para pasar un mal rato —añadió—, pero por ahora todo va bien. Milady sigue este mismo camino.

Iba a salir de mi pecho un grito de alegría, pero el inspector se llevó el dedo a los labios y me contuve.

—Ha pasado por aquí entre ocho y las nueve, iba a pie. Ya me lo habían dicho en el peaje del arco de Highgate, pero me quedaba todavía alguna duda de si, efectivamente, se trataba de ella. En este momento, estoy seguro de que vamos tras ella y que está a salvo. Coja la taza, mozo, y vea si con la otra mano puede usted recibir esta media corona. Eso es. Y ahora, conductor, al galope.

No tardamos en llegar a Saint Albans, y allí paramos un rato antes del amanecer. Justo cuando empezaba a comprender lo que había ocurrido aquella noche, y a ser consciente de que no era un sueño, después de dejar el coche en la posta y ordenar caballos de refresco, mi compañero me ofreció el brazo y nos dirigimos hacia la casa.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker