La Casa lugubre
La Casa lugubre Sin hacerse repetir la sugerencia, salió la señora Snagsby de la cocina, y el señor Bucket cerró la puerta tras ella.
—Señorita —me dijo—, ¿está usted segura de sà misma?
—Completamente —respondÃ.
—¿Conoce usted esta letra?
Era de mi madre. Lo que el inspector me enseñaba eran algunas lÃneas escritas con lápiz en un pedazo de papel, desgarrado, manchado y doblado groseramente, y en el que podÃa leerse mi nombre y la dirección de mi tutor.
—Puesto que usted conoce esta letra, si realmente cree sentirse con fuerzas para leer lo que ahà dice, hágalo, y no pierda usted ni una sola palabra.
La carta habÃa sido escrita con intermitencias, y contenÃa las siguientes lÃneas: