La Casa lugubre

La Casa lugubre

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Este incidente nos hizo perder un cuarto de hora por lo menos, y cuando llegamos a Westminster Hall, las vistas habían ya empezado. Era tanta la gente allí reunida, en contra de lo que generalmente sucede, que llenaba por completo la sala, y por ello nos fue imposible ver, ni oír, lo que en ella ocurría. Algo muy singular debía ser, pues de vez en cuando llegaban hasta nosotros risas y la palabra ¡silencio! Me parecía que debía ser muy interesante, todo el mundo empujaba y levantaba la cabeza para estar más cerca, y de gran diversión para los abogados, pues cuando un abogado con patillas y peluca, que estaba entre la multitud, les contó a otros lo que acababa de oír, les vimos meterse las manos en los bolsillos y desternillarse de risa, dando con los pies en las baldosas de mármol.

Interrogamos a un caballero que estaba cerca de nosotros si sabía qué asunto se estaba viendo en aquel momento, y nos dijo que el de «Jarndyce contra Jarndyce». Le preguntamos, de nuevo, si sabía en qué momento de él estaban, y nos contestó que eso era tan difícil saberlo entonces como siempre, pero que al parecer iba a quedar cerrado.

—¿Hoy? —dije yo.

—Hoy y para siempre —me respondió.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker