La historia de nadie y otros cuentos
La historia de nadie y otros cuentos Mi camarada y yo estábamos acuartelados en Jamaica, y de allí fuimos reclutados para integrar la defensa de la colonia británica de Belice, al norte y oeste de la costa de Mosquito. Existía allí gran alarma, debido a una banda cruel de piratas —eran muchos los que infestaban aquellos mares del Caribe extrayendo lo mejor de nuestros cruceros ingleses, ocultándose en los riachuelos y bajíos apartados y ocupando la región cuando eran perseguidos con violencia—. El gobernador de Belice había recibido órdenes del Gobierno de su patria en el sentido de vigilarlos de cerca a lo largo de la costa. En esa época, una corbeta armada, procedente de Port Royal, en Jamaica, llegaba una vez al año cargada con todo el material necesario, alimentos, ropas y objetos de uso diverso; era la misma corbeta a bordo de la que servía.