La tienda de antiguedades
La tienda de antiguedades Pasado también este barrio, llegaron a un vecindario de casas humildes, divididas en cubÃculos, que tenÃan las ventanas parcheadas con jirones de tela y cartón, lo que expresaba elocuentemente la pobreza general que allà reinaba. Las tiendas ofrecÃan mercancÃas que sólo la pobreza podÃa comprar, y los vendedores y compradores se empujaban y a veces incluso se agarraban del cuello. HabÃa calles pobres de clase media caÃda en desgracia que intentaba, con poco espacio y recursos miserables, convertirlas en su última y melancólica parada; pero el recaudador de contribuciones y el acreedor acudÃan allà como a cualquier otro sitio, y la pobreza, con algún conato de resistencia, no era menos escuálida y manifiesta que la que, resignada desde hacÃa tiempo, se habÃa dado por vencida.