La tienda de antiguedades
La tienda de antiguedades TenÃa un poco de dinero, pero cuando lo gastaran tendrÃan que ponerse a mendigar. Aunque no era mucho, en una emergencia su valor podrÃa verse multiplicado por cien. Mejor esconder la moneda y no volver a sacarla, salvo en un caso realmente desesperado, cuando no les quedara más remedio.
Tomada esta resolución, se cosió la moneda al vestido; se acostó y, con el corazón más aliviado, cayó profundamente dormida.