La tienda de antiguedades
La tienda de antiguedades —Esa —indicó la señora Jarley en el tono en que se dirigÃa al público mientras Nell tocaba una figura de la plataforma— es una desdichada dama de honor de la época de la reina Isabel, que se pinchó mortalmente un dedo por haber trabajado en domingo. Se puede ver la sangre que le baja por el dedo, asà como la aguja de oro con la que trabajaba.

Nell repetÃa todo esto dos o tres veces, señalando el dedo y la aguja en el momento justo, para después pasar a la figura siguiente.
—Y este, damas y caballeros —prosiguió la señora Jarley—, es Jasper Packlemerton, de atroz recuerdo, quien cortejó y se casó con catorce viudas y las destruyó a todas haciéndoles cosquillas en las plantas de los pies cuando dormÃan en la seguridad e inocencia de su virtud. Preguntado en el cadalso si se arrepentÃa de lo que habÃa hecho, respondió que sÃ, que se arrepentÃa de haberlas matado con una muerte tan suave y que esperaba que todos los maridos cristianos le perdonaran su delito; que aquello sirviera de advertencia a las jóvenes damas para que se mostraran exigentes en cuanto al carácter de los caballeros que elegÃan. Obsérvese que sus dedos están curvos, como listos para hacer cosquillas, y que en su cara se aprecia un guiño, el mismo que hacÃa cuando cometÃa sus bárbaros asesinatos.