Oliver Twist

Oliver Twist

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Pronunciadas las palabras que quedan copiadas con voz lastimera entrecortada por los sollozos, con alegría indecible de los que la escuchaban, Anita calló, hizo algunos guiños graciosísimos, se inclinó profundamente ante sus oyentes, y salió.

—¡Oh! ¡Es lista, amigos míos, lista como la que más! —exclamó el judío, volviéndose, hacia sus discípulos y moviendo la cabeza con gravedad, como para recomendarles que procurasen seguir el brillante ejemplo que la joven acababa de darles.

—Hace honor a su sexo —contestó Sikes, llenando otro vaso y descargando sobre la mesa un puñetazo terrible.

—¡Bebo a su salud, y hago votos porque su conducta tenga imitadores!

Mientras todos los presentes se esforzaban por prodigar encomios a Anita, ésta se encaminaba al juzgado de guardia, al cual no tardó en llegar sana y salva, aunque probablemente debió experimentar en el camino ese sentimiento de timidez natural común a todas las jóvenes que se encuentran solas y sin protección en la vía pública.

Entró en el juzgado de guardia por la parte trasera, encaminándose en derechura a una de las celdas cerradas, en cuya puerta llamó suavemente con la llave que en la mano llevaba.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker