Oliver Twist
Oliver Twist —Eso significa… ¿Ves con qué ojos de espanto me mira, Truhán? ¡En mi vida vi angelito tan cándido como ese muchacho..! Ya sé la enfermedad que me llevará a la tumba… ¡la risa!
Bates, después de reÃr hasta que le saltaron las lágrimas, tomó de nuevo su pipa y continuó fumando.
—No es muy brillante la educación que has recibido, Oliver —dijo el Truhán, mirando con satisfacción las botas, que el muchacho habÃa dejado como espejos—. Pero bien que FajÃn hará de ti carrera, serÃas tú el primer nacido que, puesto en tan buenas manos, resultase una nulidad. Lo más acertado serÃa que dieras desde luego comienzo a la carrera. Quieras o no, has de ser del oficio más pronto de lo que sospechas, y entretanto, estás perdiendo lastimosamente el tiempo.
Bates apoyó el consejo con infinidad de consejos y máximas morales de su cosecha, y cuando el depósito de unos y de otras se hubo agotado, entre él y su amigo el Truhán trazaron un cuadro encantador de los infinitos placeres que eran anejos a la vida que llevaban, insistiendo una y otra vez en aconsejar a Oliver que sin pérdida de momento procurase granjearse el favor de FajÃn por los mismos medios que ellos habÃan empleado para conquistarlo.