Oliver Twist
Oliver Twist —Mucho más intenso habrÃa de ser para que penetrase hasta tu corazón —dijo Sikes—. Dale algo de beber, Anita, y despacha pronto ¡voto al infierno! Me pone nervioso ver a ese carcamal tiritando de esa manera… ¡Si parece un espectro recién salido de la fosa!
Anita se apresuró a sacar una botella de una alacena en la que habÃa otras varias de formas y tamaños diversos, llenas sin duda de distintos licores. Sikes llenó un vaso de aguardiente que ofreció al judÃo.
—Muchas gracias, Guillermo, muchas gracias —dijo el judÃo, dejando el vaso sobre la mesa sin haber hecho más que humedecer los labios en el lÃquido.
—¡Cómo! ¿Tienes miedo de emborracharte? —preguntó Sikes mirando al judÃo con fijeza—. ¡Uf!
Lanzando a FajÃn una mirada despectiva, vertió el contenido del vaso en la lumbre para llenarlo de nuevo, lo que hizo en el acto.