Oliver Twist
Oliver Twist —Eso significa sencillamente —dijo Anita con entonación enfática y mirando con ligero ceño a Oliver para que éste se fijara bien en sus palabras—, que si te estorba o contrarÃa en el asunto que traes entre manos, le levantarás la tapa de los sesos para impedir que hable, exponiéndote a que te ahorquen, como te expones a diario por mil otras cosas en el ejercicio de tu arriesgado oficio.
—¡Ni más ni menos! —exclamó Sikes dando muestras de aprobación—. No hay quien gane a las mujeres a explicar con claridad y pocas palabras las cosas … menos cuando están de mal talante, pues entonces no acaban nunca. Puesto que nos hemos entendido ya, vamos a cenar, y descabezaremos luego un sueño antes de emprender la marcha.
Anita extendió el mantel sobre la mesa y salió, para volver momentos después con un jarro de cerveza y una fuente de cabezas de cordero, que dieron a Sikes ocasión de gastar algunas bromas. Aquel hombre, estimulado de la perspectiva de una expedición lucrativa próxima, estaba de excelente humor, y en un acceso de alegrÃa, parecióle gracioso beberse todo el enorme jarro de cerveza de un trago. Durante el refrigerio, soltarÃa por su boca sus ochenta blasfemias mal contadas.