Oliver Twist
Oliver Twist Tomás hizo una pausa para envasar en su cuerpo otro trago de aguardiente, declaró a continuación que el licor era de superior calidad, y apoyando sus pies sobre la repisa de la chimenea, a fin de tenerlos al nivel de su cabeza Y poder contemplar sus botas mientras hablaba repuso:
—Empezando, pues, por el principio, conforme hemos convenido, pregunto: ¿cómo está Guillermo?
—¿El qué? —gritó el judÃo, poniéndose en pie de un salto.
—¡Demonio! —exclamó Tomás, poniéndose densamente pálido ¿Quiere decir eso…?
—¡Quiere decir que espero noticias! —barbotó el judÃo, pateando con furia —¿Dónde están? ¿Dónde están Sikes y el muchacho? ¡Di! ¿Dónde están? ¿Dónde han estado?
—¿Dónde se han escondido? ¿Por qué no están aqu�
—El negocio fracasó —contestó con timidez Tomás.
—¡Demasiado lo sé! —gritó el judÃo, sacando un periódico del bolsillo y clavando la punta del dedo en un sitio determinado—. ¿Y luego?