Oliver Twist
Oliver Twist Los dedos del artista recorrían suavemente el teclado a guisa de preludio cuando Fajín entró en la sala, lo que ocasionó un griterío general. Todo el mundo pedía a voz en cuello una canción. Apaciguado el alboroto, una joven hizo las delicias del público cantando una balada de cuatro estrofas, que el pianista acompañó golpeando las teclas sin piedad. Aplaudió el presidente, y a continuación, dos cantantes, sentados a derecha e izquierda del presidente, cantaron un dúo que fue premiado con ruidosos y generales aplausos.