Oliver Twist
Oliver Twist Fuerza es hacer justicia al hombrecillo, y reconocer que, en efecto, sabÃa cuál era su situación, y estaba a la par perfectamente convencido de que nada tenÃa aquélla de envidiable, pues sus dientes se entrechocaban mientras hablaba.
—Usted tiene miedo, Britles —dijo Giles.
—No es verdad —contestó Britles.
—¡Repito que tiene miedo!
—Y yo repito que falta —usted a la verdad, señor Giles.
—¡Quién miente es usted, Britles!
Las cuatro réplicas y contrarréplicas cuya dulzura salta demasiado a la vista para que me entretenga en hacerla resaltar, fueron resultado de la observación irónica de Giles, de la misma manera que ésta brotó de la indignación que en el pecho de Giles alzó la frase última de Britles, que muy doradita, y adornada con el ropaje de galante cumplido, echaba toda la responsabilidad de la retirada sobre los hombres de Giles. El tercer individuo puso fin a la controversia de la manera más filosófica.
—¡Bah! —exclamó—. Voy a ser más franco que ustedes: todos tenemos miedo.
—¡Hable usted por sà mismo, señor mÃo! —replicó Giles, que era el que estaba más pálido de los tres.