Oliver Twist
Oliver Twist Temblaban dos perlas en las pestañas de la encantadora Rosa mientras escuchaba las tiernas palabras de Enrique, y cuando una de aquéllas cayó en la flor sobre la que se inclinaba, brilló en su cáliz, multiplicando su belleza. No parecía sino que aquella lágrima, rocío destilado de un corazón puro, alegaba derechos a confundirse con las creaciones más bellas de la Naturaleza.