Oliver Twist
Oliver Twist —No recuerdo haber oÃdo pronunciar nunca ese nombre.
—En ese caso, será un nombre falso, supuesto, lo que ya me recelaba yo. Hace algún tiempo, a raÃz de haber recogido ustedes en su casa a Oliver, después del robo de que quisieron hacerlas vÃctimas, yo… que sospechaba de ese hombre, sorprendà una conversación reservada que tuvo con FajÃn. Inferà de aquélla, que Monks… el individuo que he preguntado a usted si conocÃa…
—Comprendo, sÃ.
—Que Monks habÃa visto accidentalmente a Oliver, acompañado de dos muchachos, el dÃa mismo que nosotros lo perdimos por primera vez, y que conoció inmediatamente que era el mismo niño que él andaba buscando con afán, aunque no pude entonces averiguar por qué. Yo no sé lo que se proponÃa; pero sà que convino con FajÃn que le entregarÃa una cantidad, si el último conseguÃa apoderarse de Oliver, y que la cantidad serÃa mayor, si FajÃn lograba hacer del muchacho un ladrón, que es lo que Monks deseaba por motivos que él se sabrá.
—¿Pero, con qué objeto?
—Es lo que yo deseaba averiguar, señorita; pero vieron mi sombra proyectada en la pared, y hube de escapar. ¿Cómo? No lo sé; sólo diré que hubieran sido muy contadas las personas que hubiesen podido hacerlo en las circunstancias en que yo me encontraba. Escapé, y no he vuelto a ver a aquel hombre hasta anoche.