Oliver Twist
Oliver Twist —¿Dónde pasaremos la noche? —preguntó la mujer, luego que hubieron recorrido un centenar de varas más.
—¿Lo sé yo por ventura? —replicó Noé, cuya irritación exacerbaba extraordinariamente la caminata.
—Será cerca, ¿verdad?
—¡No… no será cerca! —gritó Claypole—. ¿Por qué ha de ser cerca? No creas tal cosa si no quieres llevarte chasco.
—¿Pero por qué no ha de ser cerca?
—Cuando yo digo una cosa, basta y sobra con que la diga, y no admito que se me pregunte por que ni cómo —replicó Claypole con dignidad.
—No te incomodes, Noé, que no hay motivo.