Oliver Twist
Oliver Twist —No; me lo has confiado a mÃ, dándome pruebas de una confianza que demuestra lo mucho que me quieres —dijo la mujer, acariciando la barba de Noé y agarrándose a su brazo.
Efectivamente: Claypole habÃa confiado a Carlota la custodia del dinero; pero, como el tal caballerito no tenÃa por costumbre honrar a nadie con una confianza imprudente, la justicia y la imparcialidad me obligan a hacer constar que, si esta ocasión infringió costumbres de toda la vida, fue porque calculó que, en caso de prisión, era preferible que la justicia encontrase sobre su dulce compañera el cuerpo del delito, lo que le pondrÃa en condiciones de negar su participación en el robo y aumentarÃa las probabilidades de salir con bien del asunto. Como comprenderá el lector, no creyó oportuno entrar en explicaciones acerca de los móviles de su conducta, y la pareja prosiguió el viaje en medio de la mejor armonÃa.