Oliver Twist
Oliver Twist HabÃase acurrucado en el tejado el asesino loco de terror al oÃr los gritos de ferocidad de la muchedumbre y convencerse de la imposibilidad de escapar, pero la nueva dirección que tomaron los enemigos, que advirtió con rapidez pasmosa, hizo que se levantase presuroso, resuelto a tentar el último esfuerzo para salvar su vida, lanzándose al foso sin importarle el peligro de ahogarse en el cieno, pues sólo asà podrÃa acaso escapar, deslizándose a favor de la obscuridad y de la confusión.
Sintiendo que renacÃan sus fuerzas y energÃas, que vino a estimular extraordinariamente el ruido que hacÃan dentro de la casa, pues le demostró que ya sus enemigos habÃan penetrado en ella, apoyó su pie contra la base de un cañón de chimenea, ató a la misma una de las extremidades de la cuerda e hizo en la otra un lazo corredizo, ayudándose de sus manos y de sus dientes. Ya podÃa descolgarse por la cuerda hasta muy poca distancia del suelo, y para cuando le faltase cuerda, cortarÃa ésta con un cuchillo que a ese objeto habÃa empuñado.