Para leer al anochecer. Historias de fantasmas
Para leer al anochecer. Historias de fantasmas En lo que voy a relatar no albergo ninguna intención de establecer o apoyar teorÃa alguna, ni tampoco de oponerme a ella. Conozco la historia del librero de BerlÃn. He estudiado el caso de la viuda de un difunto Astrónomo Real según la relatara Sir David Brewster; y he seguido los pormenores de un caso mucho más destacable de ilusión espectral sucedido en el ámbito de mi propio cÃrculo privado de amigos. Tal vez sea necesario dejar sentado, en cuanto a esto último, que el sujeto paciente —una dama— no se halla en grado alguno, siquiera distante, relacionado con mi persona. Una suposición equivocada podrÃa sugerir una explicación para ciertos aspectos de mi propio caso —pero sólo a ciertos aspectos— que a la postre resultarÃa totalmente infundada. Tampoco se debe a ninguna peculiaridad intrÃnseca que yo haya desarrollado, pues nunca antes habÃa tenido ninguna experiencia similar, ni nada parecido me ha sucedido desde entonces.